Regla de «las otras tres C»

C. Tercera letra del abecedario español. Comportamiento, comunicación, creencia, compromiso, colaboración, cambio, son palabras integradas en el vocabulario y en el trabajo de los terapeutas cognitivo-conductuales.
Desafortunadamente, desde hace un semestre otros términos molestos, inusuales, intrusos, crueles, restrictivos, irrumpieron en nuestras vidas y se instalaron en nuestro léxico. Coronavirus, contagio, confinamiento, cuarentena. Dicho y hecho. De la noche a la mañana, nuestra vida cambió sin apenas tiempo para realizar una adaptación adecuada. Pasamos de espacios abiertos a cerrados, de estar en la calle a estar en nuestra casa, de la luz a las sombras, del bullicio al silencio, de la risa a la seriedad, de la compañía a la soledad, del contacto a la distancia, del abrazo al codo, del grupo a la individualidad.
Nuestra salud estaba y está en juego, tanto físicamente como emocionalmente. Nuestra forma de vida, de trabajar, de ocio, de pasarlo bien, de relacionarnos con los demás se modificó drásticamente para todos. La incertidumbre, la intranquilidad, la inseguridad, el miedo, la preocupación o la desilusión se apoderaron de nosotros.
Muchos no valorábamos lo que teníamos. Libertad, independencia, toma de decisiones, ilusiones, compañía, salud y bienestar.
Al estar el virus instalado cómodamente entre nosotros, la OMS plantea la regla de «las tres C» para evitar ciertas situaciones que pueden propiciar la propagación del coronavirus: espacios cerrados o poco ventilados, lugares concurridos y el contacto estrecho y cara a cara con personas ajenas al entorno familiar.
¿Podemos hacer algo más?
Promovamos otras tres «C» para realizarlas. C de cuidado individual, grupal y ambiental.
CUÍDATE. Conviene que cada uno de nosotros se proteja con las medidas indicadas: uso de mascarilla, distancia física y lavado de manos. Estos novedosos hábitos higiénicos forman ya parte de la nueva realidad y permiten no contagiar a otros ni contagiarnos.
CUÍDALE. ¿Sabemos ponernos en el lugar del otro? ¿Pensamos en los demás? Todos los que nos rodean son importantes, nuestra familia, amigos, vecinos y algunos más vulnerables que otros. Quieren tener salud, trabajo, vivir con comodidades y no con restricciones ni confinamientos. Todos nosotros somos responsables del bienestar de los que nos rodean. Conviene mantener la distancia y no quitarse la mascarilla ni darnos besos o abrazos.
CUÍDALO. Intentemos cuidar el medio ambiente entre todos. Al estar en casa podemos desconectar los dispositivos que no usemos, usar bombillas de bajo consumo, separar y reciclar residuos, reutilizar los plásticos, etc.
Procuremos cuidarnos a nosotros mismos, a los demás y al mundo donde vivimos.
No lo olvidéis: Cuídate, cuídale, cuídalo. Si somos capaces de ser responsables, de tener una actitud más generosa y solidaria, de pensar en nosotros y en los otros, de trabajar en equipo, de seguir las reglas de la OMS, lograremos manejar o frenar al coronavirus. Así recuperaremos nuestra salud y bienestar emocional.

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